Déficit  atencional

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad, o TDAH, es un trastorno que hace que sea extraordinariamente difícil para los niños el concentrarse en tareas, prestar atención, estarse quietos, y controlar el comportamiento impulsivo. A pesar de que algunos niños presentan principalmente comportamientos de falta de atención y otros son predominantemente hiperactivos e impulsivos, la mayoría de los niños con TDAH presentan una combinación de ambos, lo cual puede hacer muy difícil que funcionen bien en la escuela, y ser causa de muchos problemas en casa.

La explicación de este trastorno está en una sustancia llamada dopamina, que hace la conexión entre las neuronas, tanto de ida como de vuelta. Es decir, cuando yo recibo un mensaje, se activa la dopamina y riega las neuronas para que yo interactúe frente a ese mensaje y dé una respuesta. El problema de los niños que lo sufren es que en ellos la dopamina actúa de manera ralentizada provocando, por tanto, una velocidad de respuesta mucho más lenta que la del resto de los niños de su edad. Este problema, si no se ataja a tiempo, y sobre todo antes del término de la pubertad, puede influir en el desarrollo no solo intelectual, sino también social, de esa persona.

 

Características:

 

  • Son personas pasivas, soñadoras, tímidas e hipoactivas tanto en lo físico como en lo mental.

  • Su comportamiento es indolente, como si se encontraran "en una niebla".

  • Déficit de atención cualitativamente diferente que aparece con más frecuencia en los problemas de conducta relacionados con la información de entrada y de salida como, por ejemplo, en la recuperación de los recuerdos y en la memoria de trabajo activa.

  • Un trastorno de precisión, relacionado con la manera en que la información se selecciona, se filtra y se procesa con exactitud. Problema con la atención selectiva o enfocada.

  • Falta de entusiasmo, de motivación.

  • No muestran atención a los detalles.

  • Dificultades para mantener la atención en las tareas

  • Parece no escuchar.

  • No sigue instrucciones.

  • Tiene dificultades para organizar tareas.

  • Evita lo que le disgusta.

  • Suele perder cosas.

  • Se distrae con estímulos irrelevantes.

  • Es descuidado en las actividades diarias.

 

Please reload